Casualmente, el jugador del Real Madrid no padece sobrecargas, ni problemas musculares, ni tiene las rodillas tocadas, ni golpes en su poderoso tórax… Mou y el propio Cristiano saben que hay rivales que apuntan a su tobillo como si usaran una mira telescópica… La reiteración indica que no es algo aleatorio y que los defensas cumplen órdenes y saben dónde pueden hacer daño… Si cada jornada asistimos al deplorable espectáculo que es ver a un defensa buscando el tobillo derecho de Cristiano Ronaldo o Leo Messi con la permisividad del colegiado de turno, es que algo falla.
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Eduardo Inda, el ladrón cree que todos son de su misma condición. Este editor tan especial es el mismo que comentaba en la previa del Madrid Barça hace solo unos meses que a Messi había que frenarlo por lo legal o criminal.
De todos modos me quedo con la frase: “Ni golpes en su poderoso tórax…” Que lindo es el amor.